El Santo – The Saint, Edwin Astley
Dragones y mazmorras – Dulces / Dragones y mazmorras
Creada por Marvel Cómics y basada en un juego de rol, fue la gran triunfadora del público infantil de finales de los ochenta en España y también en otros como Brasil, donde fue emitida durante casi veinte años. Su nivel de violencia fue tan polémico y no explícito sino por su contenido oculto, que en Estados Unidos se prohibió uno de sus capítulos. Tenía tres temporadas
Friends – The Rembrandts / I’ll be there for you
Multipremiada serie norteamericana que con sus diez temporadas ha marcado un hito en lo que ha series contemporáneas de éxito se refiere. Humos inequívocamente americano,a veces demasiado infantil pero siempre eficaz para una descripción del perfil de sus personajes muy sabia.Uno de sus protagonistas, Matthew Perry, protagonizó después la olvidada, eficaz y estupenda “Studio 60″. El éxito de la serie a nivel internacional llegó años después de estrenarse la serie. Por ejemplo, en España comenzaron a emitirse sus primeros capítulos en la cadena Canal Plus en 1997.
Treinta y tantos – Stuart Levin, W.G. Snuffy Walden / Main title
No dejaba de ser entretenida esta serie norteamericana, quizás porque en países como España aún no se habían rodado series que reflejaban las mismas vivencias que los modernos treintañeros que veíamos en “Treinta y tantos”. Estaba bien rodada, con buen ritmo y bien interpretada, detalles que, de sobra, alimentaban el éxito que tuvo en los Estados Unidos, donde compartió premios con la superior “Aquellos maravillosos años”
Aquellos maravillosos años – Joe Cocker / With a little help from my friends
Gran serie de seis estupendas temporadas para narrar las peripecias de un niño(Kevin Arnold) y su feo pero siempre a su lado, amigo Paul Pfeiffer. Muy bien interpretada por su personaje principal, está llena de añoranza y melancolía, con situaciones juveniles muy divertidas y siempre con el ojo puesto en la narración sútil e inteligente donde se ven las relaciones entre padres e hijos, la llegada de la adolescencia con sus problemas, los primeros escarceos amorosos y la pérdida de la inocencia. Una de las mejores series de finales de los ochenta y principios de los noventa.
Fama – Irene Cara / Fame
Quien haya nacido a principios de los años setenta quedó enganchando,como ahora pasa más o menos con “Perdidos”, a la serie “Fama”, cuya sombra alargada ha llegado a nuestras pantallas de la mano de un “gran hermano musical”, con el mismo nombre, en formato de concurso en clave baile supervivencia. De la mano de la película original, dirigida por Alan Parker en 1980 surgió esta mítica serie, a cuenta de las desventuras juveniles de los esforzados alumnos de la Escuela de Arte de Nueva York, donde los profesores ejercían, además de la docencia, de adultos y sabios psicólogos entre los problemas de sus protagonistas. La frase que pronunciaba Lydia, la dura y sabia profesora de baile (cuyo rostro se ve ahora plasmado en todos aquellos jurados que vemos de Operación Triunfo, Fama a bailar,…)ha llegado casi hasta nuestros días y deberían repetirla todos los presentadores de los concursos citados_ “Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde váis a empezar a pagar”.Mítica
Los serrano – Fran Perea
Almibarada tanto o más que la serie, la canción de Fran Perea, es fiel reflejo de lo que la serie contenía:situaciones tópicas de adultos y sus jóvenes y problemáticos hijos de clase media, claramente, buscando una audiencia numerosa. Buscando la risa fácil, se hizo un hueco en el “prime time” español de los últimos años. Tan fácil de ver como efímera, no crea poso y no dejaba de ser un conjunto de historias que buscaban en el entretenimiento sencillo, sin buscar intelectualismos de ninguna clase y trasladando el humor español, en su claro sentido de la palabra hacia la comedia de situación que rozaba lo increíble en muchas de sus historias.
Los Soprano – Alabama 3, Woke up this morning
Gran serie sobre la mafia, que desmitifica las utopías sobre la fortaleza de un cabeza de familia y jefe de un clan mafioso, que se ve obligado a visitar a una psiquiatra por su contínua ansiedad. Muy buenos intérpretes para una de las grandes series de los últimos años. Sus personajes secundarios tan bien sobresalen en esta muestra de la herencia que, de las grandes películas que se rodaron en los setenta sobre la mafia alargando su sombra hasta la magistral “Uno de los nuestros” de Scorsese”, traslada el código del hampa hasta hoy en día. Se hace tasta simpática la figura de su protagonista principal, un James Gandolfini que realiza una de las figuras más sobresalientes que de un personaje se han visto en mucho tiempo.
The Young Ones (Los Jóvenes, Gazteak, Els Joves…) – “The Young Ones”
La diferencia entre la versión original de “Young Onesâ”, un empalagoso tema del amanerado Cliff Richards para una peliculita a mayor gloria de y esta gamberrada que nos ocupa, es la misma que la que existía entre la biempensante juventud británica de los sesenta más domesticados y optimistas y la de los salvajes primeros ochenta, años de desesperanza, paro y represión política en Gran Bretaña. Fue creada por Ben Elton y Rik Mayall y emitida por la BBC, The Young Ones (”Los jóvenes” , “Els joves” o “Gazteak”) y estaba protagonizada por el pobre hippy Neil (Nigel Planer), el petulante mod anarquista Rick (Rik Mayall), el salvaje punk Vyvyan (Adrian Edmondson) y el irritante enrollado Mike (Christopher Ryan).
Puede que, vista en la actualidad, no tenga la gracia de antaño, que su desternillante surrealismo resulte naif y desfasado y las actuaciones musicales integradas en la trama e interpretadas por grupos míticos del momento (memorable el episodio con Motörhead), absolutamente prescindibles para la sobre informada muchachada actual. Pero si hay algo innegable es que, para todos aquellos que en su día disfrutamos de esta serie en las incipientes autonómicas, este tema, con el que se presentaba cada capítulo, era la señal de nuestra cita con las carcajadas y, aunque sólo fuera por esto, no exagero al proclamar que marcó una época.
It Crowd (Los informáticos) – Gary Numan – Are “friends” electric?
Divertidísima serie británica, a cuenta de las desventuras de sus tres protagonistas: dos informáticos que trabajan en el subsuelo de una empresa informática, acompañados por su excéntrica jefa, que no tiene ni idea de ordenadores. En la mejor tradición del humor inglés, la serie encamina muchos de los tópicos en los que pueden verse reflejada la juventud entre 30 y 40 años, llevados casi al ridículo y a un lirismo-frikie, entre lo cotidiano y lo surrealista de sus situaciones. Es, sin duda, una de las series más divertidas de los últimos años, donde se ve lo bien que se encuentra de salud, tanto el humor británico como las series que exporta.Es una serie que no llega al histrionismo de sus situaciones cómicas, como en otras muchas, pero no por ello deja de ser tan gozosa como entrañable.
Su tema, es un sample recogido de la canción de Gary Numan, “Are “friends” electric?”.





La serie, que comenzó como serial radiofónico en los años cuarenta (narrado por Vincent Price), narra las desventuras detectivescas de un millonario de guante blanco y amante de la buena vida que refleja el rostro burlón de un Roger Moore que se prepararía así de bien para después interpretar con soltura a 007. Simon Templar y sus modales de caballero pétreo y masculino sería una de las figuras más representativas de una serie mítica que después sería llevada a la gran pantalla con menos sofisticación, interpretado por un menos “british” Val Kilmer en 1997 y de la que sólo se salvaría la banda sonora que elaboró el grupo electrónico “Orbital”.